Generaciones de videojugadores: ¿Cultivados para una siguiente etapa de evolución?

Recientemente fue estrenada en cines una nueva película de Marvel: Logan, enfocada en el universo de los X-Men en un futuro no muy lejano. Dentro de las temáticas recurrentes de los X-Men, la idea de evolución, adaptación y mejoramiento de la raza humana son conceptos muy importantes. Los Mutantes nacen, se crean, se modifican y todo lleva a la búsqueda o rechazo de un siguiente eslabón en nuestra cadena evolutiva. Este universo suele pintar guerras entre la nueva raza superior y los humanos tal como los conocemos que no logran aceptarla y desean erradicarlo o controlarla.

Esta nueva etapa evolutiva va ligada más a una modificación o mutación genética que nos puede llevar a extremos más allá de lo imaginable. Pero la directa alteración de nuestro código genético no es la única vía de evolucionar…. Una nueva generación que aprende más cosas de manera más directa y veloz que la anterior, tiene como consecuencia cambios en los individuos que se transmiten a la siguiente generación resultando en una más avanzada. Copy-Paste X cantidad de veces este proceso y tenemos un nuevo eslabón evolutivo. Bueno, qué tal si les dijera que esto ya puede estar pasando y no precisamente a través de métodos convencionales pero a través de videojuegos….Piénsenlo…

Empecemos por enfocarnos en qué conocimientos/profesiones son necesarios para nuestra sociedad global. Por un lado, las capacidades de entendimiento económico, administración de bienes, manejo de recursos etc… Desde 1989 el gran boom de la serie de juegos Sim City ha cautivado e impulsado a jóvenes videojugadores a construir, administrar y explotar ciudades enteras. Sumado a esto, varios juegos de RTS (Real Time Strategy, estilo Civilization, Ages of Empires, Warcraft, etc…) exigen un aprendizaje rápido y eficaz de manejo de recurso pero con un enfoque a un enfrentamiento bélico, lo cual lleva al siguiente conocimiento necesario: el arte de la guerra.

No nos engañemos… nuestro mundo globalizado no ha traído un estado de paz y armonía mundial como alguna vez se esperaba. Las grandes multinacionales se convierten cada vez más en una gran sombra que cubre cada aspecto de nuestra vida. Los intereses de apoderarse de un territorio buscando recursos por parte de una nación son cosas que poco a poco se irán remplazando por intereses económicos de grandes magnates ocultos en sus mesas en alguna torre en Nueva York o Shanghai… Piénsenlo… En este aspecto, los videojuegos presentan muchos tipos de aprendizajes para las futuras generaciones. Existe, como mencioné anteriormente, el lado estratega desde los muchos juegos RTS (recomendaría en especial los Total War para los futuros Eisenhower). Simuladores dentro de un aspecto más directo, llamémoslo ¨humano¨, existen en gran cantidad en el género FPS (First Person Shooter) donde se destacan juegos como Call of Duty y Battlefield. Estos tipos de juegos no solo simulan una situación de guerra campal, invitan/exigen también un alto nivel de cooperación y trabajo en equipo. La toma de decisiones es casi inmediata, por parte de cada individuo y por parte del grupo como unidad colaborativa. Recuerden que unidos venceremos, no hay nada más poderoso contra los fríos potentados escondidos entre sombras…

Sin embargo, aunque sea una habilidad efectiva el hecho de poder funcionar bajo condiciones de extrema presión en un corto tiempo, también es importante que desde pequeños aprendamos a tomarnos el tiempo para analizar y crear soluciones inesperadas. La futuras mega potencias esperan un mundo encerrado en sus intereses, ausente de imaginación y sorpresas. Qué mejor manera de entrenar a nuevas generaciones en esto que con los juegos de Puzzle (The Witness, Portal, etc..) y los Turn Based Strategy estilo Final Fantasy Tactics o XCOM. Al enfrentarse a estos retos mentales los pequeños jugadores empiezan a desarrollar habilidades de interpretación lógica y estimulan su imaginación para buscar más allá de lo que se les presenta frente a los ojos, ver detrás de ese logo rojo y blanco que nos asedia en cada esquina.

Las manos invisibles de los futuros titiriteros esperan rebaños grises, ausentes de emociones y fuego interior. Sin embargo, las nuevas generaciones no sólo tienen acceso a un aprendizaje de habilidades y conocimiento mayor. Los videojuegos enseñan también algo que resulta un poco abstracto de aprender: conocimiento y manejo emocional. Todo humano debe aprender a tener miedo, dudar y decidir cuándo estará preparado para enfrentar este miedo, juegos estilo P.T o Amnesia son muy buena experiencia para esto. La idea de la muerte, el dolor de la pérdida o de desolación amorosa son conceptos que generalmente se busca mantener distantes de los niño. Juegos como The Last of Us, Limbo o Life is Strange corrigen este error, poniéndolos frente a situaciones emocionales complejas y retando su entender emocional.

Muchos más aprendizajes son necesarios y muchos más juegos ya están tomando riendas sobre el asunto. El futuro distópico donde las naciones sean realmente gobernadas por multinacionales y hombres de negocios, es algo cada vez más real (el último presidente de estados unidos es un negociante no una persona preparada políticamente). La industria de videojuegos representa un poder económico mundial bastante grande y afecta una enorme cantidad de futuros adultos. En el momento de llegar una guerra sobre la naciones dirigida por multinacionales. ¿Quién va a tener un apoyo inmediato de reclutas extremadamente dotados y entrenados desde niños? En ese mismo futuro, ¿El nuevo presidente de alguna inmensa compañía de petróleo va apoyar a quien? ¿Al grupo magnate tradicional al cual no le debe nada o a una inmensa multinacional que durante toda su infancia y adolescencia le trajo constantes momentos felices y lo entrenó a ser mejor sin él darse cuenta? Tal vez las constantes sonrisas del señor Miyamoto no son tan inocentes como nos da a entender…. Piénsenlo…. #MadTheorist

 

Imagen: Natural

Leave a Reply